
Los que me conocen saben que me dedico a escribir; actualmente escribo los guiones de un comic, artículos para una revista y dos guiones que estoy escribiendo actualmente para películas. Pues bien, la situación está difícil, y se que no es nuevo esto que les digo, pero creo que últimamente se ha puesto más difícil.
Ayer me quedé de ver justamente con los tipos a los que les estoy escribiendo uno de esos dos guiones de películas. Fuimos al "starbucks" (alias nido de artistoides, snobistas, elitistas, costumbristas conformistas), lo último es un chiste que no podía dejar pasar. Y platicamos sobre lo que falta de hacer para que el guión quede listo. Carajo, llevamos casi dos años en este proyecto y nomás no sale. Yo, la verdad, se que es complicado, ahorita no somos nadie, todos tenemos que sobrevivir de otras fuentes y el guión quedó reducido a un punto debajo de las prioridades (entiéndase comer y vivir). El guión se ha retrasado tanto por mi parte como por la de los directores (son tres). Pero bueno, ese no es el punto. El caso es que, mientras hablábamos y luego de que nos corrieron amablemente del starbucks porque no parecía que fuéramos a consumir algo más, nos mudamos al sanborns (que es lo mismo que el starbucks pero para los pobres). Nos tomamos un café cada uno y alguno pidió una sopa. Cuando llegó la hora de pagar la cuenta, y todos comenzamos a esculcar nuestros bolsillos, a ver si de casualidad no se había quedado un billete o al menos una apinche moneda pegada en el forro, (todo, claro, ante la mirada irritada de la cajera), me di cuenta de que realmente estamos jodidos. Y no digo tan sólo esos 4 weyes qque estaban ahí sudando para pagar una cuenta de menos de 60 pesos, sino todos los que queremos dedicarnos a crear algo llamado arte y entretenimiento.
No quiero sonar fatalista ni quejoso ni nada de eso, pero realmente está cabrón. No se puede vivir de esto, al menos ahorita. Necesitamos que alguien nos saque del agujero en el que estamos sumidos.
Mi madre, hace unos días, me dice con la emoción en los ojos (¿por qué las mamás hacen eso?, sólo ocasionan que uno se sienta más pinche de lo que es), que si vi una noticia del periódico en la cual dicen que apoyarán a "jóvenes cineastas" en sus proyectos. Leí la noticia y me di cuenta de que los apoyos eran para los mismos nombres que he visto que han sido apoyados desde que entré a estudiar cine, (lógicamente no voy a decir cuales), pero de esos proyectos ninguno ha logrado nada, ni siquiera reconocimiento del público. Yo le dije entonces a mi mamá, en el tono más suave y condecendiente que encontré: gracias, ma, voy a checar a ver de qué se trata. ¿Cómo chingados le digo que nomás no valen verga esos proyectos? y que si no eres amigo de alguien con palancas nomás no entras porque no entras. Puta, es más difícil entrar al ambiente del cine en Guadalajara que a estudiar derecho en el iteso sin tener un peso.
Pero bueno, ya me alargué mucho, y el caso es que no hay derecho. O sea, cada generación de estudiantes que salió del DIS (Departamento de imagen y sonido) alias la escuela de cine de la UDG, sólo dos o tres de cada una ha hecho algo en cine, y no es porque no haya el talento (acepto que carece mucho), sino porque nomás no hay apoyos. No me pasé 4 años estudiando cine para salir y no hacer lo que estudié, y si alguno de ustedes no ejerce su carrera me entenderá.
La escuela nos tiene olvidados, casi casi me atrevería a decir que quemaron todo indicio de que alguna vez estudiamos ahí ciertas personas. Siempre existieron los favoritos y los malqueridos, como en todas partes, pero lo que me parece todavía peor y más cabrón que nada, es que ya no sólo fueron los favoritos de la escuela, sino que ahora también lo son de fuera; todos los proyectos que existen para levantar cortometrajes o cualquier cosa relacionada gira alrededor de estas personas, y si no tienes buenas relaciones con ellos (dícese del vocablo "lamehuevos" con el perdón de las señoritas que lean esto), no entras y no puedes trabajar. No los critíco a ellos, porque sé que también merecen ser apoyados, pero de la misma forma como ya los han apoyado y no han dado los resultados que se espera de ellos, creo que tanto la UDG, el DIS, la secretaría de cultura, imcine, todos los envueltos en estas ondas, deberían voltear a ver otros proyectos, y no sólo rechazarlos si el nombre que viene escrito en la carpeta no es conocido por ellos o si no sale ningún Bichir en la película.
Chale, luego dicen que el cine mexicano no vale madre, y es cierto, pero no tan sólo por quienes lo hacen, sino por los que siguen apoyando a esos que lo tienen como está ahorita.